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Josefina
Edelstein
Especial
La causa más frecuente de infertilidad masculina se engloba en el
complicado nombre de oligoastenoteratospermia, que refiere a un bajo
número de espermatozoides; movilidad disminuida y alteración en su
morfología.
En un hombre que no puede engendrar hijos, estos problemas se pueden
presentar los tres juntos, en combinación de dos o bien uno solo,
pero "la alteración más importante es la movilidad",
asegura José Pérez Alzaa, especialista en fertilización asistida
y director de Fecundart.
En la mayoría de los casos, las alteraciones en la cantidad,
movilidad o forma de los espermatozoides no tienen causa definida y,
si existen algunas, "la más común según la experiencia son
las infecciones seminales, por eso es importante realizar un estudio
bacteriológico, además del espermograma", apunta Pérez
Alzaa.
Ante el vacío de certezas en cuanto a la causa de los problemas con
los espermatozoides, en muchos casos se atribuye la responsabilidad
al varicocele, que se da cuando las válvulas de las venas que
recogen la sangre del testículo no funcionan apropiadamente, lo
cual produce su dilatación con alteraciones circulatorias en la
zona, lo que alteraría la producción de esperma (espermatogénesis).
Sin embargo, Pérez Alzaa señala que "actualmente existen
escasas evidencias científicas que recomienden el tratamiento quirúrgico
del varicocele en parejas subfértiles y/o con oligospermia con
varicocele".
El especialista aclara luego que "la mayoría de los estudios
que sostienen su tratamiento son pequeños desde un punto de vista
estadístico y muestran como resultado un aumento de los parámetros
espermáticos, pero no un aumento de la tasa de embarazo".
En las oligoastenoteratospermias sin causa se ha probado con
diversos medicamentos.
Entre ellos, los andrógenos, "que están completamente
contraindicados porque disminuyen la espermatogénesis y,
contrariamente a lo esperado, pueden disminuir considerablemente el
número de espermatozoides, como resultado de un efecto
anticonceptivo no deseado", señala el especialista.
Asimismo, indica que "las gonadotrofinas y citrato de
clomifeno, como estimuladores hormonales del testículo, son de
escasa utilidad".
Sólo un pequeño grupo de pacientes puede beneficiarse y es el
integrado por los que presentan niveles muy bajos de la hormona FSH
(hipogonadismo hipogonadotrófico).
En cuanto a la vitamina E, indica que "existe baja evidencia
sobre su efecto, salvo en casos de infecciones donde su efecto
antioxidante puede tener algún beneficio".
Por lo tanto, cuando en una pareja que no logra el embarazo se
detecta alguno de estos problemas, "el paciente pasa a ser el
espermatozoide", sostiene el especialista, por los estudios y
tratamientos que se aplican en uno de los responsables de la
fecundación.
A pesar de ello, ante cualquier inconveniente de fertilidad
masculina, es imperativo un examen urológico para descartar, entre
otras patologías, el cáncer testicular.
Pruebas y
tratamiento. El estudio de los espermatozoides se hace con un
espermograma, cuyos resultados demuestran si hay o no una leve
alteración en la morfología o en la movilidad o bien una ligera
disminución en la cantidad. En esos casos, plantean la dificultad
de decidir entre realizar un tratamiento de reproducción asistida o
buscar el embarazo por la vía natural. |
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Los
espermatozoides sanos tienen movimiento y buena forma. |
Los estudios que permiten tomar una decisión en estos casos problemáticos
son las pruebas de selección, con las que se evalúa cuánta
cantidad de espermatozoides sobreviven al cabo de un tiempo.
"El más antiguo y al que más valor le doy en la práctica
diaria es el test poscoital que, aun con sus limitaciones, es una
prueba eficaz", comenta el especialista y ejemplifica: "Un
paciente que tiene una leve alteración en la movilidad o en la
morfología de los espermatozoides, pero que en el test poscoital se
detecta una buena cantidad de espermatozoides en el moco cervical
seis u ocho horas después de una relación, es una pareja que tiene
probabilidades naturales de embarazarse. Y si, además, esto se
relaciona con un tiempo corto de búsqueda o con el antecedente de
un embarazo anterior, la mujer tiene quizá la misma posibilidad de
quedar embarazada sin tratamiento en el año que con cualquier técnica
de reproducción asistida".
Por otra parte, cuando no se consigue un bebé por un problema en el
hombre, la técnica de inseminación intrauterina puede ser una opción
terapéutica, aunque son bajos, en relación a otras causas de
esterilidad.
Además, cuando se ha intentado por la vía natural sin lograrlo y
por un tiempo prolongado u otros tratamientos han fallado, la técnica
indicada es la inyección de un espermatozoide dentro del óvulo,
con un método de micromanipulación que se conoce como Icsi.
"Los porcentajes de éxito varían sobre todo en relación con
la edad de la mujer, pero en promedio rondan entre el 35 y 40 por
ciento de embarazo por tentativa", precisa Pérez Alzaa.
Poca cantidad. La segunda situación más común de
esterilidad masculina es la azoospermia, que indica ausencia de
espermatozoides o una cantidad inferior a 500 mil por mililitro en
el eyaculado.
Aquí, la prueba vedette es la determinación de la hormona inhibina
B, que permite diferenciar si el problema es secretor (el
inconveniente radica en el testículo) o si se trata de una
obstrucción o ausencia de la vía excretora de los espermatozoides.
Su estudio es de suma importancia, porque permite seleccionar a
pacientes que pueden tener espermatozoides "y en estos casos
realizarles la biopsia testicular para tomar algunos y emplearlos
para la realización de un Icsi".
Además, "siempre que haya azoospermia obstructiva, hay que
descartar la presencia de la mutación de la fibrosis quística para
evitar tener un hijo con este problema", añade.
También se debe investigar en esos pacientes otras alteraciones genéticas
responsables de esterilidad: anomalías cromosómicas, la mutación
AZF, que se encuentra en el brazo corto del cromosoma Y, para evitar
que con Icsi se transmita la alteración a la descendencia.
Otros buenos indicadores de la presencia de espermatozoides a nivel
testicular son la hormona FSH, alfa-glucosidasa y el diámetro
testicular.
Fuente 
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